Bienvenidos al Frente Negro

lunes, 25 de febrero de 2013

Todo Frente se transforma...

 
Si es que tiene un fondo, un espíritu que lo anime. Un espíritu que vuelva sobre sí mismo y que en sus repliegues se comprenda. Porque un frente no puede ser sino un semblante, un estilo, una impronta, una mirada. La pura voluntad de afirmarse, en torno a la cual se reúnen tan solo unas pocas minorías de uno solo. Soledades, que se vuelven acero y se estrechan la mano porque deciden hacer historia. Porque no se encontraron allí donde todo es apacible, sino expuestos al peligro, al error y a la crítica impiadosa. Abrevando en el camino de una militancia regida por la verdad, la comunidad se hace a sí misma.

En función de la idea de un todo que reclama lo mejor de sus partes. Un todo que es único, y hace parir el deber en él. No hay dioses, ni Estados, ni mercados que puedan prescribirle un destino que no sea el suyo. Se impone a sí mismo la responsabilidad de asumir con obediencia sus propios dictados. Él es su única autoridad y por eso acatando es libre. Se ve a sí mismo y no dice "yo", dice "Todo". Allí nos espejamos y nos volvemos frente, para transformarnos combatiendo y seguir las huellas que conducen a él, y en espiral, a nosotros mismos. Nuestro combate será de ideas. Nuestra arma, la filosofía. Nuestra crítica, sin compromisos. Nuestra causa, nacional, popular, y revolucionaria.

El desenvolverse del espíritu brega por la muerte del capital y su moral progresista, su color es negro como el vacío de todo lo fértil. Por ser su arraigo nihilista, por situarse más allá de los estrechos límites de lo 'demasiado humano' y lo 'políticamente correcto', donde se desdibujan los colores porque todavía nos permanece negada la Verdad. Porque el futuro mismo es siempre negro. Pero lo es para quien no toma su color y lo percibe víctima del miedo, rogando a la gris facticidad que lo domina que por favor le aclare todo. La nada tiene más que decir que lo que calla el ruido de la época. Por tanto nos disponemos a burlar los límites convenidos y abrirnos camino en la oscuridad aunque nos perdamos de vista más de una vez. Porque el miedo es una quimera, un sistema de ideas establecidas que nos impide reconocernos más allá de la propia reproducción de su patrón.

La muerte de la burguesía llegará con la muerte de su modus vivendi. Cuando rueden las tres cabezas de la religión del desierto. Cuando muera la esperanza, estaremos seguros de que la verdad vale más que la felicidad, y que en el peligro de la lucha hay más vida que en el placer espectral que promete la fuga cobarde de todo deber. Los sacrificios serán, sin duda, grandes, pero más grandes que la vida y serán la única recompensa. No nos depara salvación ni redención alguna. El frente es un salto al vacío. Pero es nuestro salto...

2 comentarios:

contextogeopolitico dijo...

Estimado:

Me alegro que hayan vuelto, y renovados. Se les extrañaba mucho. Por supuesto que están en enlaces.

Saludos desde Chile.
Patricio Lara

Sargento Porquería dijo...

Un gran placer volverles a leer. Un gran saludo desde Bogotá, Colombia.